EDUCACION FINANCIERA

¿Qué hacer con tu aguinaldo?

Opciones para utilizar el dinero del aguinaldo: ¿Saldar deudas o ahorrar?

Equipo de Multitud
PARA BANCO ENTRE RIOS

En junio, los trabajadores en relación de dependencia en Argentina reciben un ingreso extra en forma de aguinaldo, también conocido como Sueldo Anual Complementario (SAC) que se abona en dos partes: la primera a mitad de año y la segunda en diciembre. Según la Ley de Contrato de Trabajo, el aguinaldo corresponde a la doceava parte del total de las remuneraciones percibidas por el trabajador en el año calendario.

En términos de educación financiera, es importante analizar cómo utilizar racionalmente este ingreso adicional. Los analistas financieros recomiendan tener en cuenta lo siguiente antes de definir si el aguinaldo se utiliza para pagar deudas o ahorrar:

  • Elaborar un presupuesto: un presupuesto es la principal herramienta para que las finanzas personales tengan un orden. Si no se sabe cuánto ingresa y cuánto se gasta es muy difícil llevar un control saludable y entender por dónde se va a el dinero.
  • Controlar los impulsos: muchas veces es inevitable gastar el dinero extra en temas de salud o en alimentos, pero también es bastante común que se termine gastando el aguinaldo en compras que no son realmente necesarias. En ese contexto, es importante tomar conciencia y formularse esta pregunta: ¿Es realmente necesario hacer este gasto?
  • Elaborar una lista de prioridades: si el aguinaldo y los ingresos del mes no alcanzan para cubrir los consumos, lo mejor es elaborar una lista de prioridades donde el puesto más alto lo ocupen los gastos fijos (comida e impuestos) y las deudas. También puede ser adelantar las compras de materiales escolares para el próximo año lectivo para evitar los aumentos futuros de la inflación.
  • Comenzar un fondo de emergencia: es un instrumento indispensable para lograr tranquilidad financiera. Este fondo dará estabilidad cuando ocurra algún imprevisto, como enfermedad o accidente.

La importancia de pagar deudas

Una opción de salud financiera es utilizar el aguinaldo para saldar deudas pendientes: muchas personas tienen deudas acumuladas, ya sea en forma de préstamos, tarjetas de crédito u otros compromisos financieros y utilizar el aguinaldo para pagar estas deudas puede ser una excelente manera de liberarse de cargas financieras y reducir los intereses que se generan mes a mes.
Para determinar qué deudas saldar primero, es recomendable hacer una evaluación de las tasas de interés. Por lo general, las deudas con tasas de interés más altas deben ser las primeras en pagarse. Esto se debe a que estas deudas generan más intereses y pueden convertirse en una carga financiera más pesada a largo plazo. Por ejemplo, las tarjetas de crédito suelen tener tasas de interés elevadas, por lo que saldar esta deuda sería una prioridad. Además, es importante tener en cuenta que saldar deudas no solo implica pagar el monto pendiente, sino también evitar incurrir en nuevas deudas. Es fundamental evaluar los hábitos de gasto y elaborar un presupuesto adecuado para evitar caer en una situación de endeudamiento nuevamente.

Ahorro o inversión

Otra opción para utilizar el aguinaldo es destinarlo al ahorro. Ahorrar parte del aguinaldo puede ser beneficioso a largo plazo, ya que permite crear un fondo de emergencia o planificar metas financieras futuras. Si no hay deudas urgentes que pagar, es recomendable abrir una cuenta concomitante (es un tipo de caja de ahorro que permite realizar inversiones bancarias) e invertir en instrumentos financieros que permitan hacer crecer el dinero.
Si se decide ahorrar el aguinaldo, es importante tener en cuenta los objetivos financieros y la tolerancia al riesgo. Si se busca conservar el valor del dinero y protegerlo de la inflación se pueden considerar activos que ajusten por inflación, como los instrumentos CER o las letras ajustadas por CER (Leceres). Estos instrumentos ofrecen rendimientos cercanos a la inflación y pueden ser una opción interesante para preservar el poder adquisitivo de tus ahorros.
Si por el contrario se cuenta con un horizonte de inversión más largo y se está dispuesto a asumir más riesgo, se puede explorar opciones de inversión en el mercado de capitales. Por ejemplo, existen bonos del gobierno nacional que ofrecen tasas de retorno ajustadas por inflación (CER) más un porcentaje adicional. También se puede considerar invertir en obligaciones negociables emitidas por empresas sólidas, que pagan cupones y ofrecen la posibilidad de obtener ganancias en moneda extranjera.
Para quienes tienen mayor tolerancia al riesgo, invertir en acciones de empresas extranjeras a través de certificados de depósitos argentinos (Cedears) puede ser otra opción. Los Cedears son certificados de depósito que permiten invertir en acciones de empresas extranjeras cotizadas en el exterior. Al comprar Cedears, se accede a empresas internacionales sin necesidad de operar directamente en el mercado extranjero.
Es importante tener en cuenta que invertir en el mercado de capitales conlleva riesgos, ya que el valor de las acciones puede fluctuar y no hay garantía de rendimientos positivos. Es recomendable investigar y consultar con expertos financieros antes de tomar decisiones de inversión.
Si se tienen objetivos financieros a largo plazo, como la compra de una vivienda o la planificación para la jubilación, se podría considerar invertir parte del aguinaldo en instrumentos de ahorro o inversión que generen rendimientos consistentes a lo largo del tiempo. Algunas opciones pueden incluir fondos de inversión diversificados, fondos de renta fija o fondos de renta variable, dependiendo del perfil de riesgo y objetivos financieros.
En términos de inversión hay una regla de oro que todo analista siempre recomienda: la diversificación es clave al invertir. Distribuir tus inversiones en diferentes activos y sectores puede ayudar a mitigar los riesgos y maximizar las oportunidades de crecimiento.